Compartamos con todos la historia que se esconde tras nuestros pequeños 'chatarrillas', que seguro que es de lo más interesante!
El 600D 1ª serie de 1965 de mi padre perteneció a un gran amigo de nuestra familia, cariñosamente llamado 'Tío Paco' por todos nosotros. Él era un excelente pintor de carruajes granadino que vino a Barcelona para trabajar en los mejores talleres de la ciudad, incluyendo el del famoso carrocero Pedro Serra. Fue maestro de mi padre en temas de pintura del automóvil, y al caer enfermo alrededor de 1990 le cedió su 600 a cambio de 5000 pesetas que era lo que le daban en el desguace. Mi padre en 1994 lo restauró parcialmente para pasarle la revisión, pero desde entonces ha estado parado en nuestro taller. Ahora, y gracias a mi insistencia lo estamos devolviendo a su esplendor original, aunque aún tiene mucho trabajo por delante, y el tiempo libre es escaso.
Mi 800 de 1967 nunca se ha movido de Sahagún (León), siempre conducido por su comprador original, un señor que ahora va a cumplir nada menos que 98 años, y que lo estuvo usando hasta hace relativamente poco (en 2001 le pasó su última revisión). El viaje más largo que hizo ese coche fue para llevar a su familia a la playa, en Santander, y de vez en cuando para ir a Valladolid o a León ciudad. Ahora, con casi 40 años cumplidos, se viene a Barcelona para volver a 'vivir' 40 años más.
Nuestro 600D 2ª serie 'sin papeles' estuvo siempre circulando por Barcelona, pasó por las manos de 3 dueños diferentes, a veces se dejaba ver por el barrio de nuestro taller y casualidades de la vida, en diciembre de 1999 lo trajeron al taller para presupuestar su restauración. El coche estaba en un estado pésimo, había volcado, tenía golpes mal reparados, y capas de rocadur gruesas como las paredes de un bunker. Viendo que los números no les cuadraban (porque todos sabéis lo que cuesta restaurar estos coches), lo echaron a un desguace del barrio. A las pocas semanas, mi padre lo vió, y sin dudarlo lo compró como recambios para el suyo. Hace meses me encabezoné en restaurarlo para mí, pero fue imposible. El desguace firmó papeles para destruir el coche, y no nos quisieron hacer factura de compra, y pedían que les entregáramos el nº de bastidor y la plaquita, si queríamos factura. Total, que ahí se ha quedado en el taller, a la espera de que surja una buena oportunidad de un 600D con papeles pero incompleto y barato, para restaurarlo con sus piezas.


