Hoy llegaron a Rascal gran parte de las piezas que necesitaba.
Jorge me va mandando imágenes para seguir los avances del Pelotilla.

Seat 600. El diario de ese icono del siglo XX que vive en nuestros garajes
Conducirlo es genial, pero arreglarlo, mantenerlo y mejorarlo es lo que hace que tenga sentido
Hoy llegaron a Rascal gran parte de las piezas que necesitaba.
Jorge me va mandando imágenes para seguir los avances del Pelotilla.



Como ya comenté el mes pasado, el Pelotilla tiene un montón de cosas que revisar que voy posponiendo, que se acumulan y que si espero a hacerlas todas yo solo, se va a pasar otro porrón de años parado sin pasar la ITV. Así que no, eso no puede ser, quiero disfrutarlo, salir con él, y no tengo porqué seguirle haciendo yo todo todo el tiempo, ya vendrán tiempos mejores para hacerle cositas.
Así que empecé a buscar talleres.
Leer más
La última vez que el pelotilla pasó la ITV, el técnico me dijo que los tambores estaban algo deformados y que eso le daba al coche una frenada irregular que había que corregir , que procurara cambiarlos.
Y así lo hice. Después de unos meses compré un juego de tambores nuevos, desarmé las ruedas, quité los viejos, revisé las zapatas y como vi que estaban bastante bien, monté los nuevos… y entonces el que se estropeó un poco fui yo. Digamos que cada año me va costando más tirarme al suelo 🙂
El caso es que tras cambiarle los tambores el coche no volvió a circular. Ahora, cuando intento moverlo (empjándolo) las ruedas están bastante bloqueadas. Normal, esos frenos no han rodado nunca.
Leer másYa solo quedaba volver a poner todo en su sitio: Bote de expansión nuevo (no olvidar la junta de goma que lleva detrás, entre la chapa y el bote), radiador limpio, manguitos, bomba… Bueno todo lo que os he ido contando estos días
Y justo después de verificar por enésima vez que está todo en su lugar, probar a ver si la bomba funciona como Dios manda, las correas van bien, la dínamo da luz, el líquido refrigerante se mueve.
Pero más vale una imagen que mil palabras, así que aquí os dejo un vídeo para que lo podáis ver:

La teoría es sencilla, pero reconozco que colocar las correas nuevas me costó un poco más de lo que esperaba.
Primero hay que meter la correa de la bomba del agua, que es la que va más al fondo en la poléa de la dínamo. Simplemente la metemos y podemos apuntarla en la polea de la bomba siguiendo los pasos inversos a los mostrados aquí, o dejarla colgar de momento.
Al quitar el radiador queda a la vista «la magia» que permite que el aire empujado por el ventilador vaya en contra de la dirección de marcha del seiscientos y luego baje para salir al exterior.
Además, al fondo, pueden verse las dos trampillas que, accionadas desde el interior, abren el paso del aire caliente hacia el tunel que llega hasta el parabrisas o hacia los pies de los pasajeros. ¡Toda una aventura térmica!
En la parte inferior, y de color negro en la fotografía, se encuentra la trampilla deflectora que se abre y se cierra según se caliente el termostato del radiador.
Hay muchos seatones que llevan el hueco del motor tan limpio que se podría comer ahí dentro. Yo no aspiro a tanto, pero reconozco que en mi seiscientos, entre los depósitos de grasa que había en el bloque motor, debajo de la bomba de agua podría haberse encontrado algún fósil del homo antecesor 🙂
Por eso he querido aprovechar la ocasión, limpiar un poco y sacar algo de brillo.
La mayoría de la gente dice que lo mejor es rociarlo todo con KH7 u otro desdengrasante fuerte y meterle la Karcher.
Como yo suelo trabajar dentro de mi garaje, si hago eso me quedo sin suelo, así que opté por ir un poquito más despacio y hacerlo de manera más delicada.

Ya tocaba hacerle un cambio de aceite al coche, pero aprovechando que iba a quitar la dínamo, la bomba del agua y el radiador, y que el filtro del aceite quedaba al desnudo, no podía dejar pasar la ocasión de sustituirlo también. Por que hay que reconocer que en condiciones normales el acceso al filtro del aceite no es nada sencillo en el seat 600.
Voy a hacer un «paso a paso» en la línea de los últimos post, por que aunque seguro que son cosas obvias para la mayoría, seguro que a alguien puede ayudarle en algún momento de apuro en un futuro.
Así que allá voy.

Como ya dije antes, la culpable del último calentón fue la bomba de agua que dejó de mover el liquido de refrigeración, así que puestos a renovar todo el circuito la bomba era la primera en sobre la que actuar.
Estuve buscando por aquí y por allá y preguntando a quienes sabían y al final me decidí por una bomba de la marca Dolz y, por primera vez con el 600, se la compré a Amazon. Siempre prefiero el pequeño comercio, pero en esta ocasión la diferencia de precio era grande y encima me la traían a casa 🙁
Cambiarla es facil, aquí anoto los pasos seguidos: