¡Los limpia parabrisas van muy lentos!

Parabrisas del seiscientos
Los limpia parabrisas iban muy lentos…

Cuando el coche pasó la ITV el único comentario negativo que hizo el técnico fue acerca de la velocidad de los limpias. Y era cierto ¡Iban demasiado lentos! Cuando lo probé vi que tardaban más de 5 segundos en hacer una pasada y eso hace que no sean operativos en caso de necesidad.

Por eso, el primer fin de semana que estuvimos juntos tras nuestra “reconciliación” decidí solucionar el problema.

La idea era quitar el conjunto que mueve los limpias: Motor, manivelas y bielas, todo; y una vez fuera desarmarlo, limpiarlo, engrasarlo y vuelta a funcionar.

Comencé quitando los limpias en sí. Es facil, una tuerca cromada y andando.

El conjunto del motor está por debajo del salpicadero, pero para liberarlo lo primero es quitar las tuercas que lo sujetan por fuera, justo debajo de los limpias que acabamos de quitar.

El conjunto del motor del limpia parabrisas del 600 está bajo el salpicadero, sujeto con dos tornillos a la chapa.
El conjunto del motor del limpia parabrisas del 600 está bajo el salpicadero, sujeto con dos tornillos a la chapa.

Por debajo se ve muy bien el motor, sujeto solamente por dos tornillos a la chapa. Primero hay que quitar el conector blanco que se ve a la derecha y después, una vez sueltos los dos tornillos (y las dos tuercas anteriores) podemos empezar a jugar… digo a intentar quitarlo.

La única complicación es que la cantidad de cables que pasan por ahí es enorme.

Para sacarlo mejor empujé desde los ejes exteriores de los limpias hasta que las roscas entraron, entonces quité el cenicero de arriba y con una mano por el agujero y otra por debajo, muy despacito saqué el conjunto completo.

Conjunto motor del lipia parabrisas del 600 Si os fijáis el motor hace girar una manivela que es lo que empuja una biela que lleva el movimiento hasta los ejes donde se atornillan los limpias. Facil 🙂

Una vez limpiado el cojunto y con un poco de 3 en 1 en las partes móviles vi que aún iba muy lento, así que me animé a abrir el motor. Y menos mal.

Abrirlo es muy sencillo. Por detrás hay dos tornillos-espárragos negos. Una vez fuera se puede sacar la tapa y se ve el colector con sus escobillas. ¡Cuidado con las escobillas! A mi me salió volando el muellecito que mantiene la presión sobre el colector y aún resuena mi grito por el barrio.

Despiece del motor del lipia parabrisasLa idea es, con muuuuucho cuidado, quitar el bobinado sin dañar ni colector ni escobillas. Una vez fuera limpiar la grasa del sinfín que tiene en la punta, seguramente cristalizada. Una vez hecho esto sustituir por grasa nueva y fresca, limpiar el colector con mucho cuidado, evitando arañarlo, y asegurándonos que los espacios entre las placas de cobre estén también limpios. No está de más pasar un papel de cocina muy suavemente sobre los carboncillos de las escobillas para quitar guarrerías.

Una vez hecho todo esto hay que ir marcha atrás: Meter el sinfín en su caja, poner la carcasa, las escobillas, la tapa, los tornillos… Y a probar.

La diferencia de tiempo ahora es abismal. Lástima no haber comprobado el consumo antes y ahora, por que seguro que antes era muy superior al de ahora.

Siguen siendo los limpias de un 600, no de un Ferrari, pero os aseguro que la diferencia bien merece la tarde de brico-electricista-mecánico-seiscientero.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *